La Odisea, de Christopher Nolan, ha provocado muchas reacciones dispares en el público. En este artículo te cuento la mía: en mi modesta opinión, La Odisea, de Nolan, es la versión u adaptación (es importante recalcar la idea) más pacifista y feminista que he visto. En concreto, si la comparamos con películas homónimas protagonizadas por Kirk Douglas en 1954 o por Armand Assante en 1997.
A continuación, te indico los principales aspectos de La Odisea, de Christopher Nolan, que analizo en el artículo:
El mensaje pacifista en la versión de La Odisea, de Christopher Nolan
Reivindicaciones feministas en La Odisea, de Nolan
La gran calidad interpretativa del reparto en La Odisea, de Christopher Nolan
Conclusión final: La Odisea, de Nolan, es un peliculón
El mensaje pacifista en la versión de La Odisea, de Christopher Nolan

Quizá te sorprenda este epígrafe, pero esta nueva adaptación al cine de La Odisea, de Homero, nos plantea una reflexión pacifista a través de diversos personajes.
Así, por ejemplo, Helena se lamenta y pide perdón a Telémaco por la guerra pero, anteriormente, otro personaje comenta que en realidad esa guerra ha sido provocada por la codicia de Agamenón, que desea hacerse con las rutas comerciales de la zona.
De hecho, esta teoría ya la estudiaba yo en la facultad de Historia cuando nos explicaban que el conflicto bélico en el que se basa la guerra de Troya, ocurrido en el siglo XII a.C., tenía como causa principal ese control comercial.
La guerra es, por tanto, fruto de la codicia de un hombre, que arrastra al resto hacia la destrucción.
No hay ganancias en una guerra, solo pérdidas
En este sentido, a lo largo de la cinta vemos los efectos devastadores de la guerra en los habitantes de Troya y en sus propias murallas y torres, que caen entre fuego y destrucción. Y no hay nada glorioso en ello.
Todo lo contrario.
Porque esos efectos tan terribles afectan de igual modo a los griegos: muchos de ellos mueren fuera de su tierra, alejados de sus familias, y otros arrastran en el viaje de regreso todos los traumas que acumulan tras el conflicto bélico y las diversas penurias que viven en el mar.
No hay ganancias, solo pérdidas.
De hecho, la reflexión final de Odiseo es esta: aceptar los errores cometidos y buscar un nuevo amanecer, un nuevo comienzo tras la pesadilla (o pesadillas, más bien) vivida en veinte años.
Solo por esto ya merece ir a verla.
La elegancia de Nolan para mostrar la violencia humana
Pero, además, Cristopher Nolan va más allá: su versión de La Odisea nos presenta las situaciones crueles y cruentas de la guerra y las desventuras sufridas por Odiseo y sus hombres en su regreso a casa de una manera muy «limpia».
Es decir, Nolan no se recrea en la sangre, ni necesita mostrar vísceras para señalar el horror, el dolor por la pérdida, el miedo, la ira y otros sentimientos presentes en los personajes que sufren estas situaciones traumáticas.
Y ahí está la maestría de esta versión de La Odisea, de Christopher Nolan.
Pero aún hay más.
Reivindicaciones feministas en La Odisea, de Nolan

¿Escasa presencia femenina en La Odisea, de Christopher Nolan?
He leído ciertas opiniones en redes que critican la escasa presencia de personajes femeninos en la trama. A este respecto, creo que hay que tener en cuenta ciertos aspectos:
En primer lugar, no podemos olvidar la época de la obra (Homero vivió en el siglo VIII a.C.), la misoginia griega y que, además, La Odisea significa «Las aventuras de Odiseo». Es decir, el protagonista es Odiseo, que nos narra sus desventuras en su viaje de regreso a Ítaca. Por tanto, la presencia femenina es escasa, sí.
Sin embargo, considero que ese protagonismo de Odiseo, en la adaptación de Christopher Nolan, está más diluido que en las versiones de 1954 y 1997. ¿Por qué?
Porque la narración (magistralmente llevada, en mi opinión), a través de saltos en el tiempo (analepsis y prolepsis, es decir, hacia el pasado o el futuro) y de lugar, nos muestra en mayor medida las desventuras que sufren Penélope y Telémaco en Ítaca, el viaje de Telémaco para recabar información de su padre…
Esto ya aparece en La Odisea de Homero, pero en la adaptación de Nolan sus voces tienen mayor peso.
Dicho esto: en mi modesta opinión, creo que la versión de La Odisea que Christopher Nolan nos plantea es la más feminista con diferencia.
¿Por qué?
Porque, si bien las mujeres no están presentes en muchas escenas, sí tienen voz.
La voz de las mujeres en La Odisea, de Christopher Nolan
Penélope defiende ante su hijo Telémaco, por ejemplo, que ella ha sido la reina durante todos estos años de ausencia de su esposo y también se queja del lugar limitado que tiene al ser mujer.
Del mismo modo, Circe reflexiona sobre la incapacidad de los hombres de resistirse a sus instintos primarios (lo cual, si has leído la novela Circe, de Madeline Miller, nos apunta claramente al trauma que la hechicera tiene tras ser violada por los hombres a los que acoge y alimenta).
Las mujeres de La Odisea, de Nolan, están alejadas de los estereotipos actuales
Por otra parte, la imagen femenina no sigue los estereotipos de nuestra época, algo que agradezco profundamente.
De este modo, se nos muestra una Helena con la cara deformada en un lado, consecuencia directa de esa guerra que supuestamente provocó (ya hemos visto que fue la excusa que aprovechó Agamenón).
Asimismo, Circe no es una belleza desbordante, como en otras versiones, ni lleva trajes vaporosos. Es una mujer que vive en una choza, con las manos curtidas por el trabajo y con un trauma a cuestas terrible.
La historia de Clitemnestra y su esperada venganza
Asimismo, se nos cuenta la historia de Clitemnestra, esposa de Agamenón, y de su venganza.
Para ganarse el favor de los dioses, Agamenón sacrificó, antes de partir hacia Troya, a su propia hija. Obviamente, su esposa Clitemnestra no se lo perdonó jamás. ¿Por qué había de hacerlo?
Clitemnestra esperó años y años pacientemente. Cuando regresó su esposo de la guerra, lo acogió con fingida alegría y lo agasajó. De este modo, aprovechó el relax de Agamenón para dar rienda suelta a su ira y sus deseos de venganza y lo mató.
Esta historia no está en La Odisea, de Homero, pero sí en La Orestíada, la trilogía de tragedias de Esquilo que habla de Orestes, el hijo de Agamenón y Clitemnestra, y de como asesina a su madre tras haber esta aniquilado esta a su marido.
¿Reivindicación feminista en La Odisea, de Christopher Nolan? Definitivamente, sí.
Por tanto, considero que sí hay una fuerte reivindicación feminista en La Odisea, de Christopher Nolan, especialmente si se comparan con otras adaptaciones anteriores.
Aun así, sí me he quedado bastante desinflada con el personaje de Atenea: me ha parecido más una especie de psicóloga (que escucha y cuestiona a Odiseo sobre sus incertidumbres y dudas) que una diosa.
Una lástima, porque es mi diosa favorita desde pequeña.
A pesar de esto, insisto de nuevo en que la versión de Christopher Nolan confiere a La Odisea un mensaje muy reivindicativo, tanto en cuanto a las crueldades de la guerra como en cuanto al papel de las mujeres.
A continuación, me centro en otros aspectos notables de esta versión de La Odisea, que no puedo dejar de mencionar.
La gran calidad interpretativa del reparto en La Odisea, de Christopher Nolan



Además de los mensajes reivindicativos, La Odisea de Christopher Nolan destaca por mucho más: así, destacan un gran guion y un ritmo narrativo magistral.
La escena en que los griegos se deslizan del vientre del caballo gigante en la ciudad de Troya hasta que consiguen abrir la puerta para que entre el resto del ejército griego es brutal. Se pasan diez minutos angustiosos para contarte como abren una puerta, es una auténtica pasada.
Del mismo modo, los paisajes y la música son dignos de una película épica como esta.
Y, sin embargo, yo me quedé hechizada por la gran calidad interpretativa del reparto de lujo que Nolan ha conseguido reunir en esta ocasión:
- Matt Damon, un actorazo tremendo que encarna a un Odiseo menos estratega y egocéntrico y más abrumado por su parte de responsabilidad en la guerra (al haber ideado la treta del caballo para adentrarse en la inexpugnable muralla de Troya).
- La gran Anne Hathaway, una magnífica Penélope con voz propia.
- Tom Holland (Spider-Man) como un excelente Telémaco, superado por la situación provocada por los pretendientes de su madre pero que es lo bastante racional como para ser prudente.
- Zendaya (Spider-Man, Dune) que, en este caso, no ha podido deslumbrarnos por las limitaciones de una Atenea bastante desinflada.
- Robert Pattinson, espléndido en el papel de Antínoo, maquiavélico y confabulador, pero un cobarde en el momento crucial.
- Charlize Theron, como una Calipso enamorada que trata de ayudar a Odiseo a nivel de salud mental tras el trauma vivido en Troya y tras haber perdido a todos sus hombres en el trayecto de vuelta a casa.
- Elliot Page, como el secundario Sinón, con una carga emotiva tremenda y un papel destacado en la trama frente a otras versiones.
- Samantha Morton, como la traumatizada pero curtida Circe, una mujer que, a pesar de sus heridas, es capaz de revertir su hechizo ante la petición de Odiseo de recuperar a sus hombres.
- John Leguizamo, como el fiel Eumeo, que ama a Odiseo como a un hijo y cuida de Telémaco durante la ausencia del rey de Ítaca.
- Lupita Nyong’o en un papel doble: como Clitemnestra, esa madre que vive para vengarse del asesino de su hija, su propio esposo. Y como su hermana Helena, marcada por la guerra con cicatrices externas (en su rostro) e internas (el sentimiento de culpa, que también siente Odiseo).
- Himesh Patel, como Euríloco, el hombre de confianza de Odiseo y que es capaz de pararle los pies cuando ve que Odiseo se ha pasado.
- Benny Safdie, en el papel de un Agamenón imponente y aterrador, pero escueto en palabras.
Conclusión final: La Odisea, de Nolan, es un peliculón



Como he dicho en el apartado anterior, junto a un guion extraordinario, la calidad interpretativa de este elenco de actrices y actores hacen de La Odisea, de Christopher Nolan, una historia muy humana.
Mientras la veía en el cine, sentía que eran personas de verdad, de carne y hueso, con sus miedos, sus traumas, sus remordimientos, sus sentimientos de ira y venganza, su dolor.
Del mismo modo, las reflexiones que nos plantea La Odisea de Christopher Nolan (los costes trágicos de la guerra, tanto en el lado vencedor como en el perdedor; la codicia humana a toda costa, especialmente en los poderosos, insensibles al coste humano que ello provoca; la voz de mujeres que temen la violencia masculina o se lamentan de la falta de igualdad de oportunidades), todo esto, desafortunadamente, son temas muy vigentes hoy en día en el mundo.
Han pasado milenios desde La Odisea de Homero, pero su historia sigue estando vigente en el siglo XXI y, quizá, la versión de Christopher Nolan nos recuerde los aspectos que, como humanidad, podemos mejorar si ponemos de nuestra parte.
Por todo lo expuesto en este artículo, mi conclusión es que la adaptación al cine de La Odisea, de Christopher Nolan, es un auténtico peliculón, una de las grandes obras del cine.
¿Estás de acuerdo?
Mi consejo, más allá de las diversas polémicas en redes, es que vayas al cine y veas La Odisea, de Christopher Nolan, y juzgues por ti.



